La parálisis de las cuerdas vocales es la incapacidad de mover los músculos que controlan las cuerdas vocales.
Esta parálisis puede estar producida por trastornos cerebrales, como tumores en el cerebro, ataques cerebrovasculares y enfermedades desmielinizantes, o lesiones en los nervios que llegan a la laringe.
El daño nervioso puede estar causado por tumores, lesiones, una infección vírica de los nervios o neurotoxinas (sustancias que envenenan o destruyen el tejido nervioso), como el plomo o las toxinas producidas en la difteria. La causa más frecuente de parálisis unilateral de recurrente, es la cirugía de cuello, principalmente de tiroides, en la que puede ocurrir traumatismo o sección neural. Estas lesiones son de buen pronóstico de recuperación, con tratamiento fonoaudiológico.
La parálisis de las cuerdas vocales puede afectar al habla, la respiración y la deglución. Este trastorno produce el paso de los alimentos y de los líquidos hacia la tráquea y los pulmones. Si se ha paralizado sólo una cuerda vocal (parálisis unilateral), la voz es ronca y entrecortada. Por lo general, la vía respiratoria no resulta obstruida porque la cuerda normal que se encuentra al otro lado se abre lo suficiente. Cuando ambas cuerdas vocales quedan paralizadas (parálisis bilateral), la voz se reduce en fuerza pero sigue sonando normal. Sin embargo, el espacio entre las cuerdas paralizadas es muy pequeño y la vía respiratoria se obstaculiza, por lo que incluso un ejercicio moderado causa dificultades respiratorias y un sonido ronco y agudo con cada respiración.
